La caida del Mencho

Cuando pensaba que la Ciudad de México no podía volverse más Dantesca, los restos mortales del “Mencho”  llegaron ayer echando fuego, literalmente. Las calles y carreteras, sucias pero bucólicamente pintadas por buganvilla y jacaranda, se preparan para un inminente paisaje de gasolina y cristales rotos. Llegaban las noticias desde el norte, en Jalisco, de que comenzaban los disturbios.  

El atardecer chilango culminó la jornada sin sorpresa alguna, aunque las clases en escuelas para esta mañana han sido suspendidas. Por el resto, los transeúntes en buses y metro parecían inmolarse a esa causa abstracta de levantar el país, como si nada hubiera pasado.  

La resignación, hilo que teje el Huipil patrio que significa vivir en México, no parece estremecerlos “ni modo” tras la caída de otra figura clave en el monte Rushmore de los criminales históricos,  quien seguro se encuentra ya rindiendo cuentas en la Ciudad de Dite. Este último Arcontes del Averno Mexicano, continúa una amarga tradición de corromper a las instituciones que, sin duda, transformó para siempre la cultura y realidad del ecosistema mexicano.

Todo empezó con Miguel Ángel Félix Gallardo, el " Jefe de Jefes". Por los años 80, unió a todos los grupos desorganizados de "gomeros” provenientes de plazas y familias en una organización: el Cártel de Guadalajara. Con ellos nace la primera corporación criminal con conexiones políticas de alto nivel. A diferencia del narcotraficante medio, delincuentes escondidos en la sierra; Gallardo era una figura pública en el lobby mexicano de los años 70 y 80 . La DFS (Dirección Federal de Seguridad) era la policía política del presidente, considerada la élite de la inteligencia en México. Sus agentes le servían de guardaespaldas, dándole credenciales oficiales para circular sin problemas.

Miguel de la Madrid (presidente del país desde 1982 a 1988), destapó su enredo tras el asesinato de Kiki Camarena, un agente de la DEA de origen mexicano que se infiltró en el Cártel de Guadalajara. Tras el descubrimiento del Rancho Búfalo, una plantación de marihuana en Chihuahua (de más de 1.000 hectáreas), el ejército destruyó la cosecha (valuada en unos $8.000 millones de dólares de la época). Esa mañana nació una nueva palabra: "levantón". Camarena fue levantado a plena luz del día frente al consulado de EE. EE. UU. en Guadalajara.  

El narcotráfico tomó esta palabra para diferenciar el acto de la extorsión (que busca el dinero de la familia, del clan) del acto de guerra. Cuando un capo ordenaba "levantar" a un rival, estaba ordenando su extracción del mundo visible para llevarlo al infierno. A Camarena, lo llevaron a una casa en la calle Lope de Vega, propiedad de Caro Quintero donde se revivió una de las más despiadadas formas de extorsión, abandonada por la civilización moderna desde la era nazi: la tortura médica.

Durante más de 30 horas …

CONTINUA LEYENDO EN @SUBSTACK

O SUSCRIBETE AL CANAL AQUI: https://carusowrites.substack.com

TAMBIÉN PUEDES HACER UNA DONACIÓN Y TE MANDARÉ EL TEXTO EN PDF

3 % para cubrir cargos
Ilustración en una página de periódico con título "La caída del Mencho", retrato de un hombre con barba y sombrero de vaquero, ciudad de fondo, helicóptero y humo en la esquina superior derecha, y una imagen circular de un túnel de logísticas en la parte inferior.
Dibujo de dos reclusos en prisiones con cadenas en las manos y rostro serio, vestidos con pantalones naranjas y camisetas del mismo color, en celdas con barrotes.
Ilustración en blanco y negro de una ciudad con varios edificios altos, humo saliendo de las chimeneas, y helicópteros en el aire. En primer plano, varias patrullas y policías, y personas caminando.